El concurso, nombrado Momentos Mágicos, invita a los lectores a enviar fotos de sus bebés en momentos importantes de su vida.
El ganador será seleccionado por el equipo edtorial de Ser Padres y viajará a New York para la sesión fotográfica junto a sus padres para la portada de la edición de Noviembre 2009.
Además, la familia ganadora recibirá un certificado de regalo de First Impressions valorado en $500.
Para participar en el concurso Momentos Mágicos, los lectores de 'Ser Padres' deben enviar una foto de su bebé – menor de 2 años – realizando algo especial por primera vez como cuando da sus primeros pasitos, toma su primer helado o su primer Halloween.
lunes, 25 de mayo de 2009
En Perú, nació una bebé con tres piernas
La malformación es producto de que su madre iba a tener siameses, pero la gestación de uno de los bebés no se completó
La semana pasada, en Parú, nació una nena con tres piernas por una malformación denominada "siamés tardío incompleto". La misma es producto de que la madre iba a tener siameses, pero durante el embarazo la gestación de uno de los bebes no se completó. Por este motivo, la niña fue internada en Lima para estudiar la posibilidad de una intervención quirúrgica reparadora
Además de sus miembros inferiores, la nena posee parte de la pelvis, los genitales y una pierna de la otra bebé incompleta.
Según explicó el director del Instituto de Salud del Niño, Roberto Shimabuku, la bebé será sometida a pruebas genéticas, ortopédicas y de cirugía, entre otros estudios. "Lo más importante es que los órganos de la segunda niña no estén comprometiendo a los órganos internos de la primera, como el abdomen o la columna", indicó el médico aunque destacó que las funciones vitales de la pequeña son estables y que goza de una vigorosa salud.
La semana pasada, en Parú, nació una nena con tres piernas por una malformación denominada "siamés tardío incompleto". La misma es producto de que la madre iba a tener siameses, pero durante el embarazo la gestación de uno de los bebes no se completó. Por este motivo, la niña fue internada en Lima para estudiar la posibilidad de una intervención quirúrgica reparadora
Además de sus miembros inferiores, la nena posee parte de la pelvis, los genitales y una pierna de la otra bebé incompleta.
Según explicó el director del Instituto de Salud del Niño, Roberto Shimabuku, la bebé será sometida a pruebas genéticas, ortopédicas y de cirugía, entre otros estudios. "Lo más importante es que los órganos de la segunda niña no estén comprometiendo a los órganos internos de la primera, como el abdomen o la columna", indicó el médico aunque destacó que las funciones vitales de la pequeña son estables y que goza de una vigorosa salud.
El Hospital de Alcalá ayuda a dar de mamar a los bebés
“No hay palabras para explicar la sensación de amamantar a mi bebé”, dice Nicoleta Valeria Gaita tan sólo unos minutos después de dar a luz en el Hospital Príncipe de Asturias. Y es que el momento de la lactancia es uno de los que más unión genera entre un bebé y su madre, por ello los expertos recomiendan prolongarlo, al menos, hasta los seis meses.
“Se ha perdido la cultura de la lactancia. Hubo un momento en el que se implantó el biberón como símbolo de estatus social y el amamantamiento se quedó en un segundo plano, relegado a las madres sin recursos. Esto ha hecho que se pierdan conocimientos y se intenten aplicar las mismas técnicas que cuando se alimenta con biberón y no es así”, dice la matrona Loli Garrido, que defiende la lactancia materna como medio de “alimentar el cuerpo y el alma del bebé”.
La importancia de esta práctica ha hecho que la Dirección de Enfermería del Hospital organizase un jornada sobre la lactancia que permita a los profesionales compartir experiencias y ampliar sus conocimientos sobre un acto tan instintivo pero que en algunos casos tiende a eliminarse a los pocos meses del nacimiento del bebé.
Pero las madres lactantes también tienen mucho que decir en esta situación, ya que desde instantes después del parto las matronas del Hospital ayudan a iniciar la alimentación. “Normalmente dejamos que lo intenten ellas solas, se les sugieren las posturas más cómodas, algunas se sientan, pero al principio están tumbadas porque vienen muy cansadas del parto, pero rápidamente se adaptan porque es algo instintivo”, dice una de las matronas que acompañan a las madres en las primeras horas.
Es el caso de Virginia García, que asegura que la primera vez “es duro pero por la experiencia de mi otra hija puedo decir que ha ido muy bien. Cogió muy rápido el pecho, la sensación es muy bonita y la primera vez te impacta mucho”.
Pero no todas las situaciones son tan fáciles. Es el caso de los niños que nacen de forma prematura y que algunos días permanecen al cuidado de Rosa Collado, la supervisora del Servicio de Pediatría y también de la enfermera Ma Paz Juarez. Explican que si el parto se produce entre las 32 y las 34 semanas los niños pueden mamar directamente porque ya han desarrollado el reflejo de succión, algo que favorece el desarrollo del bebé ya que se producen menos infecciones y menos complicaciones. Aún así aseguran que “intentamos ponerles el pecho lo antes posible porque el contacto entre el bebé y la madre es muy importante”. Sin embargo, en muchas ocasiones se topan con la inseguridad de la madre, “los ven muy pequeños y muchas veces tienen miedo a cogerles y las máquinas imponen mucho”.
Además, en los casos de bebés mucho más pequeños utilizan otros sistemas para iniciar la alimentación del bebé. Uno de ellos es la alimentación trófica que consiste en que además de nutrir a los niños con sueros, “hacemos que la mamá se saque la leche y le vamos dando una pequeña cantidad de leche para que vayan tolerándola y además se desarrolle su sistema digestivo”. También en los casos en los que ese instinto de succión no se ha creado, utilizan unos pequeños chupetes para que los niños aprendan a chupar, tragar y respirar a la vez.
Sin embargo, estos casos sólo representan una mínima parte de los partos que se producen en el Hospital. Lo más habitual es que no existan complicaciones o como mucho se realicen cesáreas como ocurrió con Nagore Vidriet que, a punto de abandonar la habitación del Hospital indicó que “Uxue ha cogido el pecho muy bien. Pensé que al haberle dado un biberón porque nació por cesárea y yo estaba con la reanimación, ya no querría pero no ha sido así. Es un poco ‘vagueta’ para comer, hay que despertarla”. Además, explicó que “al principio fue un poco duro, porque con la operación no me podía mover y no encontraba la posición para darle el pecho, pero ahora va mucho mejor, pensaba que iba a ser más complicado”.
Además, las enfermeras de la planta también se encargan de que las madres estén informadas. “Les indicamos que se limpien bien el pecho y se echen leche en la aureola para evitar grietas, que tomen mucho líquido y sobre todo que busquen una postura en la que ellas estén cómodas”, explican. Y es que la lactancia no es sólo una forma de alimentar a un bebé sino que constituye toda una experiencia que estrecha aún más los lazos entre una madre y su bebé.
“Se ha perdido la cultura de la lactancia. Hubo un momento en el que se implantó el biberón como símbolo de estatus social y el amamantamiento se quedó en un segundo plano, relegado a las madres sin recursos. Esto ha hecho que se pierdan conocimientos y se intenten aplicar las mismas técnicas que cuando se alimenta con biberón y no es así”, dice la matrona Loli Garrido, que defiende la lactancia materna como medio de “alimentar el cuerpo y el alma del bebé”.
La importancia de esta práctica ha hecho que la Dirección de Enfermería del Hospital organizase un jornada sobre la lactancia que permita a los profesionales compartir experiencias y ampliar sus conocimientos sobre un acto tan instintivo pero que en algunos casos tiende a eliminarse a los pocos meses del nacimiento del bebé.
Pero las madres lactantes también tienen mucho que decir en esta situación, ya que desde instantes después del parto las matronas del Hospital ayudan a iniciar la alimentación. “Normalmente dejamos que lo intenten ellas solas, se les sugieren las posturas más cómodas, algunas se sientan, pero al principio están tumbadas porque vienen muy cansadas del parto, pero rápidamente se adaptan porque es algo instintivo”, dice una de las matronas que acompañan a las madres en las primeras horas.
Es el caso de Virginia García, que asegura que la primera vez “es duro pero por la experiencia de mi otra hija puedo decir que ha ido muy bien. Cogió muy rápido el pecho, la sensación es muy bonita y la primera vez te impacta mucho”.
Pero no todas las situaciones son tan fáciles. Es el caso de los niños que nacen de forma prematura y que algunos días permanecen al cuidado de Rosa Collado, la supervisora del Servicio de Pediatría y también de la enfermera Ma Paz Juarez. Explican que si el parto se produce entre las 32 y las 34 semanas los niños pueden mamar directamente porque ya han desarrollado el reflejo de succión, algo que favorece el desarrollo del bebé ya que se producen menos infecciones y menos complicaciones. Aún así aseguran que “intentamos ponerles el pecho lo antes posible porque el contacto entre el bebé y la madre es muy importante”. Sin embargo, en muchas ocasiones se topan con la inseguridad de la madre, “los ven muy pequeños y muchas veces tienen miedo a cogerles y las máquinas imponen mucho”.
Además, en los casos de bebés mucho más pequeños utilizan otros sistemas para iniciar la alimentación del bebé. Uno de ellos es la alimentación trófica que consiste en que además de nutrir a los niños con sueros, “hacemos que la mamá se saque la leche y le vamos dando una pequeña cantidad de leche para que vayan tolerándola y además se desarrolle su sistema digestivo”. También en los casos en los que ese instinto de succión no se ha creado, utilizan unos pequeños chupetes para que los niños aprendan a chupar, tragar y respirar a la vez.
Sin embargo, estos casos sólo representan una mínima parte de los partos que se producen en el Hospital. Lo más habitual es que no existan complicaciones o como mucho se realicen cesáreas como ocurrió con Nagore Vidriet que, a punto de abandonar la habitación del Hospital indicó que “Uxue ha cogido el pecho muy bien. Pensé que al haberle dado un biberón porque nació por cesárea y yo estaba con la reanimación, ya no querría pero no ha sido así. Es un poco ‘vagueta’ para comer, hay que despertarla”. Además, explicó que “al principio fue un poco duro, porque con la operación no me podía mover y no encontraba la posición para darle el pecho, pero ahora va mucho mejor, pensaba que iba a ser más complicado”.
Además, las enfermeras de la planta también se encargan de que las madres estén informadas. “Les indicamos que se limpien bien el pecho y se echen leche en la aureola para evitar grietas, que tomen mucho líquido y sobre todo que busquen una postura en la que ellas estén cómodas”, explican. Y es que la lactancia no es sólo una forma de alimentar a un bebé sino que constituye toda una experiencia que estrecha aún más los lazos entre una madre y su bebé.
Bebés de menos de 24 cm. al primer año sufrirían de insuficiencia
Un crecimiento menor a los 24 centímetros en el primer año de vida del recién nacido puede indicar un insuficiente desarrollo de las neuronas cerebrales, advirtió Marielena Flores, representante de Promoción de la Salud del Ministerio de Salud (Minsa) y de la Estrategia Nacional Crecer.
Cuando los niños se muestran irritables, apáticos, callados o prefieren quedarse quietos antes de jugar, podríamos estar ante uno de estos casos; en cambio, un bebé saludable es despierto, hiperactivo, atento, y cada día está cambiando.
Para Flores, este comportamiento es sólo el comienzo de una vida limitada en las relaciones sociales y en la competitividad laboral, pues en el futuro estos niños y niñas pueden presentar graves problemas de adaptación y aprendizaje.
Del mismo modo, reveló que un insuficiente desarrollo neural del infante conlleva a una baja defensa en su organismo. "Padecerán de más enfermedades en comparación de un niño saludable, y su recuperación será mucho más lenta. Lamentablemente, de grandes no obtendrán un nivel de aprendizaje deseado".
Hijos saludables con chequeo continuo
Flores añadió que el insuficiente desarrollo neural puede evitarse con un continuo chequeo de los niños y niñas, desde que nacen hasta los tres años de vida, en el Servicio gratuito de "Control del Niño Sano" que ofrecen todos los establecimientos de salud del ministerio.
La especialista invocó a los padres de familia, acudir con sus hijos a los 11 controles durante el primer año de vida, y a 8 controles en el segundo. La cantidad de visitas se disminuye hasta llegar a la adolescencia.
Advirtió que se ha evidenciado una baja en la cobertura por este servicio, ya que las madres, padres o tutores abandonan los controles porque no reconocen su importancia.
"Los padres tienen la gran responsabilidad del cuidado infantil de sus hijos, por lo tanto, deben preocuparse por su bienestar continuando con este chequeo médico integral" añadió.
Agregó que en el servicio de Control del Niño Sano los padres se benefician con la consejería nutricional (como la utilización de colores atractivos en las comidas), la evaluación del desarrollo óseo, orientación para optimizar el vínculo madre e hijo, y promover condiciones de vida saludables, inclusive desde la concepción.
Detalló que un niño saludable a término de gestación, es decir, que cumplió con el tiempo fijado para su desarrollo, debe pesar entre 3 y 3.5 kilos, cantidad que debe triplicarse en el primer año, mientras que su talla debe alcanzar los 50 centímetros.
La Estrategia Nacional Crecer es una estrategia de intervención articulada de las entidades públicas que conforman el Gobierno Nacional, Regional y Local, organismos de cooperación, sociedad civil y de entidades privadas que se encuentren, directa o indirectamente, vinculadas con el objetivo de superación de la pobreza y desnutrición crónica infantil.
Se sustenta en tres ejes de intervención: Desarrollo de Capacidades Humanas y Respeto de los Derechos Fundamentales, Promoción de Oportunidades y Capacidades Económicas, y Establecimiento de una Red de Protección Social, bajo la dirección de la Comisión Interministerial de Asuntos Sociales.
Cuando los niños se muestran irritables, apáticos, callados o prefieren quedarse quietos antes de jugar, podríamos estar ante uno de estos casos; en cambio, un bebé saludable es despierto, hiperactivo, atento, y cada día está cambiando.
Para Flores, este comportamiento es sólo el comienzo de una vida limitada en las relaciones sociales y en la competitividad laboral, pues en el futuro estos niños y niñas pueden presentar graves problemas de adaptación y aprendizaje.
Del mismo modo, reveló que un insuficiente desarrollo neural del infante conlleva a una baja defensa en su organismo. "Padecerán de más enfermedades en comparación de un niño saludable, y su recuperación será mucho más lenta. Lamentablemente, de grandes no obtendrán un nivel de aprendizaje deseado".
Hijos saludables con chequeo continuo
Flores añadió que el insuficiente desarrollo neural puede evitarse con un continuo chequeo de los niños y niñas, desde que nacen hasta los tres años de vida, en el Servicio gratuito de "Control del Niño Sano" que ofrecen todos los establecimientos de salud del ministerio.
La especialista invocó a los padres de familia, acudir con sus hijos a los 11 controles durante el primer año de vida, y a 8 controles en el segundo. La cantidad de visitas se disminuye hasta llegar a la adolescencia.
Advirtió que se ha evidenciado una baja en la cobertura por este servicio, ya que las madres, padres o tutores abandonan los controles porque no reconocen su importancia.
"Los padres tienen la gran responsabilidad del cuidado infantil de sus hijos, por lo tanto, deben preocuparse por su bienestar continuando con este chequeo médico integral" añadió.
Agregó que en el servicio de Control del Niño Sano los padres se benefician con la consejería nutricional (como la utilización de colores atractivos en las comidas), la evaluación del desarrollo óseo, orientación para optimizar el vínculo madre e hijo, y promover condiciones de vida saludables, inclusive desde la concepción.
Detalló que un niño saludable a término de gestación, es decir, que cumplió con el tiempo fijado para su desarrollo, debe pesar entre 3 y 3.5 kilos, cantidad que debe triplicarse en el primer año, mientras que su talla debe alcanzar los 50 centímetros.
La Estrategia Nacional Crecer es una estrategia de intervención articulada de las entidades públicas que conforman el Gobierno Nacional, Regional y Local, organismos de cooperación, sociedad civil y de entidades privadas que se encuentren, directa o indirectamente, vinculadas con el objetivo de superación de la pobreza y desnutrición crónica infantil.
Se sustenta en tres ejes de intervención: Desarrollo de Capacidades Humanas y Respeto de los Derechos Fundamentales, Promoción de Oportunidades y Capacidades Económicas, y Establecimiento de una Red de Protección Social, bajo la dirección de la Comisión Interministerial de Asuntos Sociales.
jueves, 26 de febrero de 2009
¿Cuántos hijos hay que tener hoy en día?
Hace cosa de un mes tuvimos a nuestro segundo hijo Aran. El caso es que por el talante de los españoles y nuestra cultura “del tomate” los comentarios gratuitos sobre la idoneidad o no de un segundo hijo suelen ser habituales.
En otras palabras, que es frecuente que la gente te regale su opinión sin pensar que puede molestar. La suma de opiniones hace que al final uno dude y que no sepa cuántos hijos considera la sociedad que hay que tener hoy en día.
Durante este segundo embarazo recibimos diversos comentarios que podría agrupar en tres frases genéricas (no siempre eran iguales, pero sí similares):
1. “Tú estás loca, donde vas con dos hijos”. O bien “¿otro? Pero si ya tenéis uno, ¿no?”.
Ambas frases llenas de sabiduría, como veis. Antiguamente, cuando una pareja tenía varios hijos se bromeaba con comentarios tipo “¿queréis montar un equipo de básquet (5 integrantes) o qué?”. Ahora cualquier día alguien me preguntará si es que buscaba montar una pareja de dobles de tenis (o qué).
2. “Bueno, pues ahora ya está.” Y ahí queda la cosa. Ahora ya está, ya hemos cumplido ¿no?, pues ala, se acabó, que un tercero sobra.
Otras versiones de esta frase son “bueno, pues ahora ya está. Dos hijos y luego si eso el gato”, en alusión a que si como pareja sientes la necesidad o la duda de si tener otro hijo, puedes (debes) aplacarla comprando una mascota, o incluso “bueno, pues ahora ya está. Tu marido, que se opere, jajaja” (sin comentarios).
3. “Uy, dos… No, no, yo ya cerré la fábrica, con el trabajo que dan”. La frase en sí es algo más aceptable que las anteriores, sin embargo puede ir asociada a comunicación no verbal despectiva (tono de voz o mirada que sugieran un “yo sí que lo he hecho bien”) y es aquí cuando merece formar parte de este grupo de comentarios.
Recuerdo que siempre que oía hablar o hablaba de este tema en petit comité la conclusión de la gente y la mía propia era que lo deseable eran tres hijos.
Uno se decía que era poco, que le faltaría compañía, dos se decía que acababan discutiendo entre ellos todo el día y tres que era un número impar que equilibraba la balanza. Unas veces estarían dos de acuerdo y otras veces otros dos.
Estas conclusiones son, evidentemente, el sentir general de hace unos años y no un mandato que debiéramos seguir. La gente tiene que tener los hijos que quieran y que puedan (aunque para que haya relevo generacional deben tener un mínimo de dos).
Nuestro pensamiento actual es el de tener un tercero (nos dirán que vamos a por la niña, claro) porque siempre hemos dicho que nos gustaría tener tres, pero si con dos ya recibimos comentarios que sugieren que estamos algo faltos de cordura no quiero imaginar qué sucederá el día que mi mujer esté embarazada de nuevo, si ese día llega.
En mi (mal calibrada) mente empiezan a aparecer frases tipo “¿sois del Opus?” o “éste se os ha colado, ¿no?”.
Hasta ahora, nuestra respuesta a todos estos comentarios es simple: “Nos encantan los niños”.
Para nosotros son lo primero y por eso preferimos dos que uno y preferimos tres que dos. Otros elegirán tener sólo un hijo, o vivir la vida en juventud y ver qué depara el futuro, o plantarse con los dos, o no tener ninguno.
Y en todo este conjunto de personas no hay mejores ni peores, sólo hay personas diferentes con diferentes sueños, ideas y aspiraciones.
Yo lo tengo claro, “cada vecino que cuide de su puerta”, pero todas aquellas personas a las que les encanta hablar (que suelen ser a las que menos les gusta escuchar) empiezan a acotar la cantidad ideal de hijos en uno o como mucho dos.
En otras palabras, que es frecuente que la gente te regale su opinión sin pensar que puede molestar. La suma de opiniones hace que al final uno dude y que no sepa cuántos hijos considera la sociedad que hay que tener hoy en día.
Durante este segundo embarazo recibimos diversos comentarios que podría agrupar en tres frases genéricas (no siempre eran iguales, pero sí similares):
1. “Tú estás loca, donde vas con dos hijos”. O bien “¿otro? Pero si ya tenéis uno, ¿no?”.
Ambas frases llenas de sabiduría, como veis. Antiguamente, cuando una pareja tenía varios hijos se bromeaba con comentarios tipo “¿queréis montar un equipo de básquet (5 integrantes) o qué?”. Ahora cualquier día alguien me preguntará si es que buscaba montar una pareja de dobles de tenis (o qué).
2. “Bueno, pues ahora ya está.” Y ahí queda la cosa. Ahora ya está, ya hemos cumplido ¿no?, pues ala, se acabó, que un tercero sobra.
Otras versiones de esta frase son “bueno, pues ahora ya está. Dos hijos y luego si eso el gato”, en alusión a que si como pareja sientes la necesidad o la duda de si tener otro hijo, puedes (debes) aplacarla comprando una mascota, o incluso “bueno, pues ahora ya está. Tu marido, que se opere, jajaja” (sin comentarios).
3. “Uy, dos… No, no, yo ya cerré la fábrica, con el trabajo que dan”. La frase en sí es algo más aceptable que las anteriores, sin embargo puede ir asociada a comunicación no verbal despectiva (tono de voz o mirada que sugieran un “yo sí que lo he hecho bien”) y es aquí cuando merece formar parte de este grupo de comentarios.
Recuerdo que siempre que oía hablar o hablaba de este tema en petit comité la conclusión de la gente y la mía propia era que lo deseable eran tres hijos.
Uno se decía que era poco, que le faltaría compañía, dos se decía que acababan discutiendo entre ellos todo el día y tres que era un número impar que equilibraba la balanza. Unas veces estarían dos de acuerdo y otras veces otros dos.
Estas conclusiones son, evidentemente, el sentir general de hace unos años y no un mandato que debiéramos seguir. La gente tiene que tener los hijos que quieran y que puedan (aunque para que haya relevo generacional deben tener un mínimo de dos).
Nuestro pensamiento actual es el de tener un tercero (nos dirán que vamos a por la niña, claro) porque siempre hemos dicho que nos gustaría tener tres, pero si con dos ya recibimos comentarios que sugieren que estamos algo faltos de cordura no quiero imaginar qué sucederá el día que mi mujer esté embarazada de nuevo, si ese día llega.
En mi (mal calibrada) mente empiezan a aparecer frases tipo “¿sois del Opus?” o “éste se os ha colado, ¿no?”.
Hasta ahora, nuestra respuesta a todos estos comentarios es simple: “Nos encantan los niños”.
Para nosotros son lo primero y por eso preferimos dos que uno y preferimos tres que dos. Otros elegirán tener sólo un hijo, o vivir la vida en juventud y ver qué depara el futuro, o plantarse con los dos, o no tener ninguno.
Y en todo este conjunto de personas no hay mejores ni peores, sólo hay personas diferentes con diferentes sueños, ideas y aspiraciones.
Yo lo tengo claro, “cada vecino que cuide de su puerta”, pero todas aquellas personas a las que les encanta hablar (que suelen ser a las que menos les gusta escuchar) empiezan a acotar la cantidad ideal de hijos en uno o como mucho dos.
Reciclaje de pañales en el Reino Unido
¿Imagináis qué cantidad de basura organizamos tan solo con los pañales usados de nuestros bebés? Unos 1800 pañales al año, toneladas de residuos que no son nada beneficiosos para el medio ambiente… Pues ahora una empresa canadiense parece haber hallado la solución: reciclar los pañales para elaborar metano.
La compañía Knowaste ha inventado este sistema de reciclaje, y el metano obtenido se puede vender a la red de gas nacional. La primera de las cinco plantas destinadas a recuperar el plástico y fibras que se utilizan para fabricar estos paños sintéticos se abrirá en Birmingham. Después, en Manchester, Liverpool y Londres.
Y es que el Gobierno británcio parece estar muy concienciado con los problemas que tal cantidad de pañales causan al medio ambiente. Para ellos, los pañales lavables tampoco son la solución, ya que tras años de estudio se anunció que los efectos ecológicos de pañales de tela y los desechables eran los mismos (debido a la electricidad gastada en lavar y secar los pañales reutilizables).
Reino Unido no será el pionero en utilizar este sistema de reciclaje, ya que la empresa tiene abiertas hasta el momento plantas en Canadá y los Países Bajos. Con la primera planta británica se podrán reciclar alrededor de 36.000 toneladas al año de residuos.
De momento, este nuevo proyecto de reciclaje de pañales contará con puntos de recolección muy específicos (centros comerciales y guarderías), pero la compañía espera que en futuro los ayuntamientos habiliten contenedores especiales de reciclaje, ya que, además del plástico, se pueden reutilizar las fibras de celulosa y los polímeros absorbentes.
Parece una buena idea la de reciclar pañales, que además de cuidar el medio ambiente (se supone que estas plantas no son tan contaminantes) genera empleo en tiempos de crisis, así que en el Reino Unido están encantados con el proyecto.
La compañía Knowaste ha inventado este sistema de reciclaje, y el metano obtenido se puede vender a la red de gas nacional. La primera de las cinco plantas destinadas a recuperar el plástico y fibras que se utilizan para fabricar estos paños sintéticos se abrirá en Birmingham. Después, en Manchester, Liverpool y Londres.
Y es que el Gobierno británcio parece estar muy concienciado con los problemas que tal cantidad de pañales causan al medio ambiente. Para ellos, los pañales lavables tampoco son la solución, ya que tras años de estudio se anunció que los efectos ecológicos de pañales de tela y los desechables eran los mismos (debido a la electricidad gastada en lavar y secar los pañales reutilizables).
Reino Unido no será el pionero en utilizar este sistema de reciclaje, ya que la empresa tiene abiertas hasta el momento plantas en Canadá y los Países Bajos. Con la primera planta británica se podrán reciclar alrededor de 36.000 toneladas al año de residuos.
De momento, este nuevo proyecto de reciclaje de pañales contará con puntos de recolección muy específicos (centros comerciales y guarderías), pero la compañía espera que en futuro los ayuntamientos habiliten contenedores especiales de reciclaje, ya que, además del plástico, se pueden reutilizar las fibras de celulosa y los polímeros absorbentes.
Parece una buena idea la de reciclar pañales, que además de cuidar el medio ambiente (se supone que estas plantas no son tan contaminantes) genera empleo en tiempos de crisis, así que en el Reino Unido están encantados con el proyecto.
La madre más joven del mundo
La madre más joven del mundo se llama Lina Medina y tuvo a su primer hijo con cinco años de edad. Hace unos días ha llegado a los medios la impactante historia de un muchacho británico que parece haber sido padre a los 13 años. Los embarazos de adolescentes son un tema preocupante, y lo es más, cuando los padres son niños todavía o las madres, muy jóvenes, han sufrido una violación.
Lina presentaba un caso extremo de pubertad precoz y había comenzado a menstruar a los dos años. Fue madre en 1939 a los cinco años, siete meses y 21 días. Su hijo Gerardo fue un bebé que pesó 2,7 kilos y midió 48 centímetros de estatura. Fue criado como hermano de Lina aunque llegó a saber la verdad con el tiempo.
Lina vivía en un pequeño pueblo de Perú. Cuando tenía cinco años le creció tanto la barriga que los brujos de su pueblo achacaban su mal a una culebra o a los malos espíritus. Su padre la llevó a la ciudad más cercana, donde, descartado un tumor, se averiguó la verdad. Lina estaba en avanzado estado de gestación.
Su padre fue encarcelado pero al final no había ningún dato que hiciera pensar en que era el culpable, y nunca se llegó a saber quien la había agredido.
Lina Medina sigue siendo la madre más joven del mundo de la que se tiene noticia. Su historia, de silencio y pobreza, ya que nunca recibió ayudas de ningún tipo, es estremecedora.
La historia de Lina nos habla de los abusos sexuales que sufren millones de niños. Ella se quedó embarazada pero hay muchos de los que nunca llegaremos a saber nada, pero que llevarán toda su vida el peso de la agresión y el miedo. Si los datos que manejamos son ciertos, todos conocemos a adultos que los sufrieron en su infancia y también, en nuestro entorno, hay niños que los están sufriendo ahora mismo.
Lina presentaba un caso extremo de pubertad precoz y había comenzado a menstruar a los dos años. Fue madre en 1939 a los cinco años, siete meses y 21 días. Su hijo Gerardo fue un bebé que pesó 2,7 kilos y midió 48 centímetros de estatura. Fue criado como hermano de Lina aunque llegó a saber la verdad con el tiempo.
Lina vivía en un pequeño pueblo de Perú. Cuando tenía cinco años le creció tanto la barriga que los brujos de su pueblo achacaban su mal a una culebra o a los malos espíritus. Su padre la llevó a la ciudad más cercana, donde, descartado un tumor, se averiguó la verdad. Lina estaba en avanzado estado de gestación.
Su padre fue encarcelado pero al final no había ningún dato que hiciera pensar en que era el culpable, y nunca se llegó a saber quien la había agredido.
Lina Medina sigue siendo la madre más joven del mundo de la que se tiene noticia. Su historia, de silencio y pobreza, ya que nunca recibió ayudas de ningún tipo, es estremecedora.
La historia de Lina nos habla de los abusos sexuales que sufren millones de niños. Ella se quedó embarazada pero hay muchos de los que nunca llegaremos a saber nada, pero que llevarán toda su vida el peso de la agresión y el miedo. Si los datos que manejamos son ciertos, todos conocemos a adultos que los sufrieron en su infancia y también, en nuestro entorno, hay niños que los están sufriendo ahora mismo.
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